Corvin Emberveil — Charlatán · Tiefling · Brujo 1
Descarga sobrenatural y un pacto caro. Personaje pregenerado de nivel 1 para Dungeons & Dragons 5ª edición, con hoja completa lista para imprimir o remezclar en Nena Raven's Forge.
- Características
- FUE 8 · DES 13 · CON 14 · INT 13 · SAB 10 · CAR 17
- Clase de Armadura
- 12
- Puntos de golpe
- 10
- Velocidad
- 30 ft
- Dado de golpe
- 1d8
- Habilidades
- Engaño, Arcano, Intimidación, Investigación
Corvin Emberveil creció estafando en ferias con una sonrisa de cómplice y unos dados que obedecían mejor que cualquier perro. A los diecisiete, acorralado por una deuda que iba a costarle los dedos, firmó lo primero que el desconocido del abrigo caro puso sobre la mesa: poder inmediato, condiciones aplazadas, letra pequeña en un idioma que le quemó los ojos. El poder llegó esa misma noche. El acreedor, en cambio, no ha pasado a cobrar en trece años, y eso es lo que no lo deja dormir: conoce las estafas por dentro y sabe que el silencio es siempre la parte cara del contrato. Desde entonces vive de timos menores y encargos turbios, gastando el poder del pacto con tacañería supersticiosa, y busca en bibliotecas, sectas y casas de empeño cualquier copia de un contrato parecido. No quiere romperlo. Quiere leerlo entero antes de que venza.
Rápido de labia y de afecto fingido, encanta a una sala entera mientras cuenta las salidas; la broma es su ganzúa y su escudo. Solo se pone serio cuando alguien menciona firmas.
Ideal: Nadie debería pagar entero un trato que no pudo leer entero.
Vínculo: El pacto que firmó a los diecisiete y el acreedor que todavía no ha venido a cobrar.
Defecto: Aplaza lo importante con la misma fe con la que aplazó su deuda: a que la suerte lo arregle.
Un tiefling de complexión ligera y gestos de tahúr, con la piel de un rojo vino apagado y cuernos finos que se curvan hacia atrás, pulidos con esmero de presumido. La cola inquieta lo delata cuando miente mal, que es casi nunca. Lleva el pelo negro peinado con raya de charlatán honrado y una sonrisa profesional que no siempre llega a los ojos, dorados y de pupila fina. Viste cuero flexible bajo una casaca de feriante venida a menos, con forros donde viven dos dagas y unos dados trucados que ya no usa para jugar: los tira cuando duda, y dice que la respuesta nunca le gusta. Al conjurar, un calor de brasas le sube por las manos y el aire huele un instante a papel quemado. Corvin disimula; la cola, no.
Idiomas: Común, Infernal
Visión en la oscuridad 60 ft · Percepción pasiva 10