Grosh Ironvow — Héroe del Pueblo · Semiorco · Paladín 1
Juramento cumplido a golpes. Personaje pregenerado de nivel 1 para Dungeons & Dragons 5ª edición, con hoja completa lista para imprimir o remezclar en Nena Raven's Forge.
- Características
- FUE 17 · DES 10 · CON 14 · INT 8 · SAB 12 · CAR 14
- Clase de Armadura
- 18
- Puntos de golpe
- 12
- Velocidad
- 30 ft
- Dado de golpe
- 1d10
- Habilidades
- Atletismo, Intimidación, Religión
Grosh Ironvow creció en Vado Espino, aprendiz del herrero y el mejor brazo de la aldea para levantar vigas y espantar lobos. Cuando una partida de saqueadores arrasó la comarca, el miedo necesitó un rostro y eligió el suyo: la asamblea lo expulsó por prudencia, con la misma voz con la que antes le pedía favores. Grosh discutió una noche entera consigo mismo en el puente y tomó la decisión que lo define: si la aldea no podía confiar en él, él confiaría por los dos. Juró protegerla desde fuera. Vive en los márgenes de la comarca, cazando a los saqueadores que la asamblea no se atreve a nombrar, guiando caravanas hasta el vado, dejando leña cortada en los inviernos duros. El juramento le dio algo que no esperaba: una luz paciente que le calienta las manos cuando cura. Los niños de Vado Espino hablan de un guardián del bosque. No saben su nombre, y él prefiere que así sea.
Habla despacio y con cuidado, como quien sabe que su tamaño ya grita por él; es amable por decisión y firme por naturaleza. El rencor lo visita a veces; nunca lo deja quedarse.
Ideal: Proteger no necesita permiso ni agradecimiento: necesita hacerse.
Vínculo: Vado Espino, la aldea que lo echó y a la que sigue dejando leña en invierno.
Defecto: Carga con todo solo, convencido de que pedir ayuda es poner a otros en peligro.
Un semiorco enorme incluso entre los suyos, de espaldas de herrero y manos que envuelven una jarra como si fuera una taza. La piel gris verdosa está surcada de cicatrices de trabajo más que de guerra, y los pequeños colmillos inferiores asoman sobre una mandíbula ancha y tranquila. Lleva el pelo negro recogido en una cola alta, y su mirada castaña tiene esa firmeza paciente que calma a caballos y a niños. Viste cota de mallas pulida con disciplina bajo una capa parda de frontera, el escudo con un espino pintado a mano —su único blasón— y la espada larga al costado; cinco jabalinas viajan en un haz a la espalda. Del cuello cuelga un símbolo sagrado de hierro que forjó él mismo. Cuando jura algo, apoya el puño en el pecho, y suena a puerta que cierra bien.
Idiomas: Común, Orco
Visión en la oscuridad 60 ft · Percepción pasiva 11