Merric Bramblefoot — Golfillo · Mediano · Pícaro 1
Nadie lo ve venir. Nunca. Personaje pregenerado de nivel 1 para Dungeons & Dragons 5ª edición, con hoja completa lista para imprimir o remezclar en Nena Raven's Forge.
- Características
- FUE 8 · DES 17 · CON 14 · INT 12 · SAB 10 · CAR 14
- Clase de Armadura
- 14
- Puntos de golpe
- 10
- Velocidad
- 25 ft
- Dado de golpe
- 1d8
- Habilidades
- Sigilo, Juego de Manos, Acrobacias, Investigación
Merric Bramblefoot creció bajo los muelles de un puerto que nunca supo su nombre completo, en esa república de niños que sobrevive de propinas, recados y bolsillos distraídos. Aprendió qué tablón cruje, qué guardia acepta pan y qué mercader merece que le sobre una moneda. Le debía la vida a la Vieja Brea, la contrabandista que alimentaba a los chicos del muelle a cambio de ojos y oídos; cuando ella desapareció en una redada que olía a traición, Merric heredó su ganzúa de la suerte y la costumbre de pagar deudas ajenas. Desde entonces trabaja limpio con los pobres y sucio con quienes pueden permitírselo: cerraduras, entregas discretas, favores que se cobran en favores. Guarda una regla que no rompe jamás —nunca robar a quien no tiene repuesto— y una pregunta pendiente: quién vendió a la Vieja Brea, y por cuánto.
Parlanchín, encantador y absolutamente imposible de avergonzar; convierte cualquier bronca en negociación y cualquier negociación en amistad sospechosa. Bajo el teatro, lo calcula todo.
Ideal: A los de abajo no se les roba; se les avisa por dónde pasará la tormenta.
Vínculo: La ganzúa de la suerte de la Vieja Brea, y el nombre del traidor que aún no conoce.
Defecto: Es incapaz de resistirse a un bolsillo fácil, incluso cuando el momento no puede ser peor.
Un mediano pequeño y ágil hasta para los suyos, con esa flacura elástica de quien creció trepando pilotes. La cara es afilada y pecosa, de sonrisa torcida y una mella en los dientes que exhibe con orgullo; el pelo cobrizo, rebelde, parece recién salido de una persecución. Sus ojos castaños, rápidos y brillantes, inventarían una sala en un parpadeo: salidas, bolsillos, candelabros. Viste armadura de cuero flexible bajo una chaqueta con más bolsillos de los que aparenta, espada corta al cinto y cuatro dagas repartidas con criterio profesional. De una cuerda al cuello cuelga una ganzúa de latón pulida por el uso, que besa antes de cada cerradura difícil. Camina sin hacer ruido incluso cuando no lo intenta, y eso a veces asusta más que un grito.
Idiomas: Común, Mediano, Jerga de Ladrones
Percepción pasiva 10