Rowan Thornwild — Ermitaño · Humano · Druida 1
Llama vegetal y enredaderas. Personaje pregenerado de nivel 1 para Dungeons & Dragons 5ª edición, con hoja completa lista para imprimir o remezclar en Nena Raven's Forge.
- Características
- FUE 11 · DES 13 · CON 15 · INT 14 · SAB 16 · CAR 9
- Clase de Armadura
- 15
- Puntos de golpe
- 10
- Velocidad
- 30 ft
- Dado de golpe
- 1d8
- Habilidades
- Naturaleza, Medicina, Percepción, Supervivencia
Rowan Thornwild fue herborista de aldea hasta el año de la fiebre gris, cuando sus remedios no alcanzaron y enterró a más vecinos de los que curó. Se marchó al robledal de Cornalar sin planear volver, y el bosque hizo con él lo que hace con todo lo roto: lo descompuso y lo rehízo. Nueve años vivió solo, aprendiendo el círculo druídico de una maestra que hablaba poco y de los cuervos, que hablan siempre. Descubrió que la fiebre gris no había sido natural: la traía el agua de una mina que alguien abrió donde no debía, y que sigue abierta. Volvió al mundo con su herbario, su escudo de madera y una misión sin épica: cerrar la herida de Cornalar y atender, de paso, las heridas pequeñas que encuentre por el camino. Los cuervos lo siguen de bosque en bosque. Rowan jura que no los llama; ellos opinan distinto.
Callado y sin prisa, escucha a la gente como escucha la lluvia: con atención y sin interrumpir. Su ternura es práctica —ungüento, sopa, silencio compartido— y su ira, muy lenta, es cosa de raíces.
Ideal: Lo que se toma de la tierra se devuelve, o la tierra pasa la factura a inocentes.
Vínculo: La mina abierta sobre Cornalar y los nombres de la fiebre gris que su herbario no salvó.
Defecto: Confía más en cuervos y raíces que en personas, y a veces se equivoca de consejero.
Un humano de mediana edad curtido a la intemperie, enjuto y nervudo, con savia y tierra en las líneas de las palmas. Lleva el cabello castaño canoso largo y recogido con cordel, y una barba trenzada donde a veces asoma una ramita que no se molesta en quitar. Sus ojos, de un verde apagado, miran a la gente con la misma paciencia diagnóstica que a las plantas enfermas. Viste pieles curtidas y capas de lana sin teñir, un escudo de madera pintado con un círculo de hojas al brazo y un bastón coronado por un nudo de raíces vivas que le sirve de foco. Del hombro cuelga un herbario abultado, oloroso a salvia y a tinta. Un cuervo suele vigilarlo desde el punto más alto disponible, y Rowan le consulta las decisiones difíciles.
Idiomas: Común, Druídico, Silvano
Percepción pasiva 15