Brann Stormhowl — Forastero · Humano · Bárbaro 1
Furia primaria, sin armadura. Personaje pregenerado de nivel 1 para Dungeons & Dragons 5ª edición, con hoja completa lista para imprimir o remezclar en Nena Raven's Forge.
- Características
- FUE 16 · DES 14 · CON 15 · INT 9 · SAB 13 · CAR 11
- Clase de Armadura
- 14
- Puntos de golpe
- 14
- Velocidad
- 30 ft
- Dado de golpe
- 1d12
- Habilidades
- Atletismo, Supervivencia, Intimidación
Brann nació en las tierras altas, donde el clan Stormhowl contaba los años por inviernos sobrevividos. El último fue distinto: la nieve llegó antes de tiempo y detrás de la nieve llegó otra cosa, algo que abría los túmulos de los antepasados y dejaba las tumbas humeando. El clan se dispersó para sobrevivir, cada familia hacia un viento distinto, y Brann tomó el camino del sur con el hacha de su padre y un juramento sencillo: encontrar a quien profana a los muertos y devolverle el fuego. Ha cruzado tres cordilleras preguntando en cada aldea por tumbas quemadas, pagándose el pan con trabajos de caza y guardias nocturnas. Del norte conserva el trofeo de su primera presa mayor, colmillos de oso trenzados en cuero, y la certeza de que la furia que lleva dentro no es del todo suya: es de todos los que ya no pueden gritar.
Directo hasta la incomodidad, ríe fuerte, come el doble y considera la cortesía una pérdida de tiempo entre gente honesta. Su calma es engañosa: es solo furia bien guardada.
Ideal: Los muertos descansan; quien los toque responde ante mí.
Vínculo: Cada familia dispersa del clan Stormhowl es una deuda que piensa cobrar viva.
Defecto: Cuando la furia despierta no distingue entre enemigo y obstáculo, y a veces un obstáculo es un aliado.
Una montaña de humano criado a la intemperie: alto, ancho, con brazos marcados por el remo, la caza y el hacha. Lleva el torso cubierto apenas por pieles y correas —desdeña las armaduras— y la piel muestra un mapa de cicatrices que no se molesta en explicar. La melena castaña, trenzada a la manera del norte, cae sobre tatuajes azulados que serpentean por hombros y antebrazos. Sus ojos claros tienen la fijeza de quien ha mirado demasiado tiempo la nieve. Carga la gran hacha cruzada a la espalda, cuatro jabalinas en un haz y, al cuello, un trofeo de colmillos de oso trenzados en cuero. Camina como si el suelo le debiera algo, pero se agacha con una delicadeza inesperada cuando encuentra huellas.
Idiomas: Común, Gigante
Percepción pasiva 11