Vorenth Ashscale — Noble · Dracónido rojo · Hechicero 1
Sangre de dragón, aliento de fuego. Personaje pregenerado de nivel 1 para Dungeons & Dragons 5ª edición, con hoja completa lista para imprimir o remezclar en Nena Raven's Forge.
- Características
- FUE 10 · DES 13 · CON 14 · INT 12 · SAB 10 · CAR 16
- Clase de Armadura
- 14
- Puntos de golpe
- 9
- Velocidad
- 30 ft
- Dado de golpe
- 1d6
- Habilidades
- Arcano, Intimidación, Persuasión, Historia
Vorenth Ashscale nació en un clan dracónido que gobierna un cañón de ceniza y presume de descender, sin intermediarios, de un wyrm rojo primigenio. Fue educado para la corte: protocolo, historia, el arte de intimidar sin alzar la voz. La magia le llegó tarde y mal: no como un don ceremonial, sino como un incendio nocturno que le subía por la sangre y le dejaba ceniza en las sábanas. Los ancianos lo celebraron como prueba de la herencia; Vorenth encontró, en los archivos del clan, un contrato antiquísimo con una firma que no era de dragón. Preguntó una vez y lo enviaron de embajada permanente, que es como su pueblo destierra sin decirlo. Ahora viaja con dos dagas, su bolsa de componentes y una escama del clan que no sabe si es reliquia o recibo, buscando eruditos que lean contratos viejos y un fuego que no queme lo que quiere conservar.
Formal, medido y consciente de su efecto: usa la cortesía como armadura y la amenaza como último recurso retórico. Cuando la magia se le escapa, pide disculpas con una dignidad casi cómica.
Ideal: Saber qué soy vale más que lo que el clan prefiere que sea.
Vínculo: La escama del clan y el contrato del archivo: dos piezas del mismo enigma sobre su sangre.
Defecto: El orgullo le impide pedir ayuda hasta que algo ya está ardiendo.
Escamas rojo oscuro con vetas cobrizas, porte alto y deliberado: cruza las puertas ocupándolas enteras. La cabeza angulosa luce cuernos cortos y pulidos, y unos ojos ámbar de pupila vertical que sostienen la mirada con cortesía peligrosa. Viste ropas de corte adaptadas al viaje —tonos vino y negro, botones de hueso, bordados del cañón natal— impecables incluso cubiertas de polvo. No lleva armadura: la sangre dracónica le endurece la piel, y lo sabe. Dos dagas gemelas cuelgan simétricas del cinto, más ceremonia que amenaza, junto a una bolsa de componentes con quemaduras antiguas. Del cuello pende una escama grande y roja engarzada en plata, que roza con dos dedos al mentir. Cuando se irrita, el aire alrededor huele levemente a humo, y finge no notarlo.
Idiomas: Común, Dracónico
Percepción pasiva 10